terça-feira, 20 de dezembro de 2011

La Plaza São Francisco en la Ciudad de São Cristóvão-Sergipe: ¿Barroco español en Brasil?*

Capa Revista da Embaixada do Brasil no Peru

Ivan Rêgo Aragão**

La Candidatura de la Plaza São Francisco y la UNESCO

Localizada en el centro antiguo de la ciudad de São Cristóvão, estado de Sergipe, en la región nordeste de Brasil, la Plaza São Francisco se convirtió el 1º de agosto del 2010 en el más reciente Patrimonio Cultural de la Humanidad en Brasil [1], obtención concedida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura – UNESCO. El proceso de candidatura de la plaza pasó por dos momentos: El primero, en la 32ª Sesión del Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO del 2008, en Canadá, fue comunicado el valor universal de la plaza y el Comité sugirió adecuaciones del lugar urbano, a ser llevadas a cabo en un plazo de tres años.

Dos años después, durante la 34ª Sesión del Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, realizada en Brasilia, la Plaza São Francisco recibió el apoyo de la delegación española, que presentó al Comité el valor del lugar histórico de São Cristóvão como resultado de las ordenaciones filipinas y por tanto españolas, en tierras de dominio portugués, y un ejemplo del material único del momento histórico en que Portugal y España estuvieron unidos bajo la misma corona. Así, la plaza de São Francisco fue reconocida como construcción ejemplar, a partir de elementos del urbanismo español en tierras de la colonia portuguesa.

Trío de Justificativas

Durante la segunda fase de la campaña por convertir la plaza São Francisco en patrimonio de valor universal, tres principales justificativas avalaron la reivindicación al reconocimiento: En primer lugar, la plaza es una herencia de la aplicación del antiguo código filipino de urbanismo español. En segundo término, ella permaneció hasta la actualidad como escenario de las manifestaciones del poder administrativo, religioso y principalmente de las manifestaciones populares, tales como el carnaval, los festejos juninos, presentaciones culturales y manifestaciones del folklore. Finalmente, la plaza São Francisco también es circundada por grandes obras del barroco del noreste de Brasil.

Unión Ibérica y las Ordenaciones Filipinas

La Unión Ibérica en Brasil duró 60 años (1580-1640) y se caracterizó por el dominio español en tierras portuguesas, confluyendo en un sólo reino para las dos monarquías e irradiando esa unión a las tierras luso-españolas, llegando hasta las colonias de Portugal en los continentes americano, africano y asiático. La unión peninsular se inició con las muertes del Rey de Portugal, Don Sebastián (1578) y de su substituto Don Henrique (1580). Ante la ausencia de sucesores consanguíneos directos, Portugal se encontró sin gobernante, lo que ocasionó una maniobra política, - agravada por la urgencia más que por la usurpación [2], en la proclamación del nuevo rey de Portugal, Don Felipe II de España. El regente fue el primero en gobernar ambas monarquías (1580-1598). Tenía lazos de parentesco, aunque distantes, con la familia real portuguesa, pues era nieto de Don Manuel el Venturoso, hijo de una princesa de la corte lusitana. Sus sucesores fueron respectivamente Felipe III (1598-1621) y Felipe IV (1621-1640).

Surgimiento de la villa São Cristóvão

La Villa São Cristóvão fue creada en 1590 por Cristóvão de Barros, tanto para ser un local en el combate contra los contrabandistas franceses, como para servir de punto comercial, estableciéndose así, una comunicación entre los dos mayores núcleos urbanos de la colonia en el siglo XVI: Salvador y Olinda. Con el pasar de los años, la villa de São Cristóvão recibió la influencia del estilo de urbanismo de las ciudades medievales ibéricas, al igual que un gran número de ciudades brasileñas establecidas en ese período, teniendo en la parte alta de la ciudad los espacios del poder religioso y político y en la ciudad baja los locales de comercio y del puerto. Como consecuencia de su crecimiento natural, el núcleo antiguo pasó de villa a puerto, luego a capital de provincia y polo urbano para las haciendas de azúcar. La ciudad fue sede de la provincia hasta 1855, cuando la capital se traslada al poblado de Santo Antonio de Aracaju.

Un modelo ejemplar del antiguo Código Filipino de Urbanización en Sergipe.

La llegada de las órdenes religiosas a São Cristóvão va a definir los elementos formadores de su trama urbana. Con la edificación de las iglesias conventuales, se crean espacios público-sociales directamente ligados a estas edificaciones y locales de interés de los habitantes de la ciudad, como por ejemplo la plaza São Francisco. En el momento en que la plaza y el grupo arquitectónico franciscano fueron construidos, los reinos de Portugal y España estaban insertados en el período conocido como Unión Ibérica (1580-1640), por lo que Portugal y sus colonias se encontraban bajo el dominio hispánico. La Plaza San Francisco está localizada en la parte alta de la ciudad donde, según los estudios urbanos y paisajísticos realizados para la aprobación de la propuesta ante la UNESCO, el espacio creado frente a la iglesia franciscana remite claramente a la Ley IX de las órdenes filipinas.

Ley de las Ordenaciones Filipinas

Relacionadas con la génesis de la legislación en Brasil, en la época del descubrimiento las órdenes alfonsinas se fortalecían en Portugal, substituidas por las manuelinas y luego reemplazadas por las órdenes filipinas, las que no eran portuguesas ni brasileñas. Estas órdenes fueron promulgadas el 1603 por el regente Felipe III de España y florecieron en Brasil hasta 1830.

“La Unión Ibérica duró 60 años (1580-1640), pero la influencia de las órdenes filipinas en Brasil se prolongó hasta dos siglos después (1830), siendo substituidas por el Código Criminal en el período en que Brasil ya era imperio.”

La Plaza San Francisco fue desplazada de la costa marítima, con sus medidas de largo y ancho ajustadas a lo establecido en la Ley IX de las órdenes, así como las cuatro vías principales y secundarias, desembocando en los cuatro vértices, respetando todo lo que se recomendaba para una plaza mayor, construcción típica presente en todas las ciudades de influencia o colonización española. A diferencia de otros modelos franciscanos edificados en el nordeste de Brasil, en la ciudades de Penedo e Marechal Deodoro/Alagoas, Olinda/Pernambuco, João Pessoa/Paraíba – que tienen en el frente una calle o espacio menor - el Conjunto Arquitectónico de la Plaza San Francisco posee al frente un espacio amplio, cercado por otros edificios coloniales.

El Patrimonio Arquitectónico al rededor de la Plaza

Como un documento representativo del urbanismo en el molde ibérico, la referida plaza es singular tanto por la amplitud del espacio, como por las construcciones que la cercan: el conjunto franciscano con la Iglesia de São Francisco, el Convento de Santa Cruz y la antigua Capilla de la Orden Terciaria de São Francisco (actual Museo de Arte Sacra). También componen este escenario la antigua Santa Casa y la Iglesia de la Misericordia y la casa de dos pisos del IPHAN – Instituto do Patrimônio Histórico e Artístico Nacional. Completan el cuadrilátero de edificaciones, el antiguo Palacio de los Gobernadores (actual Museo Histórico de Sergipe), la Casa del Folklore Zeca de Noberto, la Biblioteca Pública Senador Lourival Batista y las hileras de casas. Las construcciones urbanas alrededor de la plaza São Francisco son influenciadas por la cultura católico-barroca de la península ibérica, construidas empleando materiales como piedra y cal de Sergipe. Así, el perímetro de la plaza con sus construcciones arquitectónicas y los elementos artísticos integrados, son admirados por especialistas de la historia del arte en Brasil y en el mundo y por sus visitantes y turistas.

Cuando Germán Bazim (1901-1990), historiador de arte y curador del Museo de Louvre de París, estuvo de visita en la ciudad de São Cristóvão, resaltó la técnica de construcción y los materiales utilizados en el convento franciscano. Al ver el monumento concluyó que la edificación era como una “obra del espíritu barroco, donde resalta el clasicismo deseado de los otros claustros y corresponde al gusto de ornamentación esculpida, que caracteriza a la región de Sergipe, donde disponían de excelentes materiales calcáreos”.

Elementos de la Arquitectura Barroca del Conjunto Franciscano [3]

El conjunto franciscano que compone la plaza está formado por la Iglesia de São Francisco en el centro, la antigua Iglesia de la Orden Terciaria a la izquierda y el Convento de Santa Cruz a la derecha. Frente a la composición constructiva se localiza el cruce, común en los conjuntos franciscanos. Constituido por una cruz apoyada en un pedestal, formado por la sucesión de superficies curvas, todo en calcáreo. La iglesia conventual posee en la fachada un frontis[4] del siglo XVIII y tres arcos en la entrada para la galilé (anexo al cuerpo principal de una iglesia, destinado a servir de capilla o sala de reunión de las hermandades) y el mismo número de ventanas a la altura del coro. En el frontis de la iglesia, se encuentra la imagen de San Francisco de Assis en un pequeño nicho. La fachada de la Iglesia de São Francisco es una mezcla del estilo clásico y barroco. Tiene una nave[5] única, corredores laterales dirigidos hacia la capilla mayor y haciendo una conexión del claustro con la sacristía. El altar principal posee un retablo[6] en estilo Don João V., revestido de madera con elementos de talla dorada, columnas curvas y dosel.[7] Hacia adelante, a la altura del arco cruce, dos retablos colaterales revestidos de oro en tono más oscuro, dedicado a Nuestra Señora de la Concepción y San Antonio. En la nave de la iglesia, se localiza el púlpito - en madera con pan de oro y lambrequín[8], las tribunas abiertas con balaustres y el coro. La iglesia conventual posee un bello claustro a la derecha, con pilares cuadrados de ángulos cortados, un parapeto y arcadas decorativas con motivos fitomorfos, trabajados en la cantería. El trabajo del claustro en cantería es considerado único en conventos franciscanos, como también es único en el noreste de Brasil. Posee un sistema de sustentación en pilares verticales aislados y no en columnas. Por haber sido construida más retirada de la iglesia y del convento, la Capilla de la Orden Terciaria de São Francisco tiene una posición única, a diferencia de las capillas de las demás órdenes terciarias franciscanas existentes en las diversas regiones de Brasil. Posee en la entrada un portal de piedra, coronado con el blasón de la orden franciscana y símbolos del Imperio de Don Pedro I: ramos de humo, café y corona. Las ventanas de la fachada poseen una viga curva con cornisa, y los balcones del piso superior tienen parapetos de fierro. Las ventanas de la fachada del frente y posterior tienen conversaderas. Todos los vanos están cercados de piedra. En la parte interna de la capilla existe un salón por donde se llega a la sacristía. En este espacio se encuentra un lavabo de piedra y un alacena[9] de madera. En el piso superior la construcción abriga tres salones. El techo de la capilla tiene pinturas ilusionistas en formato avalado. La pintura del cielo raso es atribuida a los discípulos del pintor José Teófilo de Jesús [10]. A diferencia de la iglesia conventual, en la Capilla de la Orden Terciaria, los altares y retablos fueron esculpidos y dorados en estilo neoclásico. La sacristía tiene un lavabo en piedra calcárea, y un blasón de la Orden Franciscana que data de 1725. Dentro de la capilla existe un cementerio, que contiene túmulos y osarios. Actualmente funciona el Museo de Arte Sacra y cuenta con un acerbo de más de quinientas piezas, de los siglos XVII al XX [11], en su gran mayoría compuesto por imágenes rayadas y policromadas. El museo también posee en su interior imágenes en roca, objetos en oro, platería, mobiliario, adornos y otros.

Escenario para las Manifestaciones de la Cultura Popular

Como principal espacio cultural de la ciudad, actualmente la plaza São Francisco es el palco de presentaciones de grupo de artistas populares y de manifestaciones religiosas. De la plaza São Francisco sale la Procesión de Antorchas del Jueves Santo. Es en esta plaza que se lleva a cabo la Fiesta a Nuestro Señor de los Pasos, con la Procesión del Encuentro, quince días después del carnaval.

Además de la influencia ibérica, la cultura popular de São Cristóvão también recibió referencias de los conocimientos oriundos de los africanos e indígenas. A través de los ritmos, pasos, colores y sonidos, son visibles los trazos de la cultura portuguesa, española, africana y amerindia en los folguedos del Reisado, San Gonzalo, Samba de Coco, Caceteira, Batallón de San Juan, Taieriras y Bacamarteiros, ganando relevancia en esta plaza el patrimonio inmaterial.[12]

Plaza São Francisco: Un lugar de la memoria de São Cristóvão

No sólo por la amplitud del espacio y por su posición estratégica dentro del perímetro histórico de la ciudad, sino también por la carga social y cultural que ella posee hasta la actualidad, es casi una obligación visitar la plaza. Estar en la plaza es querer ver y ser visto. Su unidad arquitectónica aliada a los elementos artísticos, hacen del conjunto franciscano una de las más significativas manifestaciones del arte colonial en el estado brasileño de Sergipe, que se convierte en un lugar de memoria, que desde el siglo XVII hasta nuestros días representa el registro de construcción singular proveniente de la unión peninsular.



*Artigo publicado na Revista da Embaixada do Brasil no Peru. Ano IV, N. 8, set. 2011, p. 4-9. http://www.embajadabrasil.org.pe/archivos/revistacultural.pdf


**IVAN RÊGO ARAGÃO es Turismólogo, Profesor de Historia de la Cultura y del Arte Aplicadas al Turismo. Investigador de la Identidad y del Patrimonio Cultural de São Cristóvão, con maestría en Cultura y Turismo, técnico en Conservación de Bienes Culturales Muebles Integrados. Contacto: ivan_rego_aragao@yahoo.com.br

ES BUENO VISITAR:

www.pracasaofrancisco.se.gov.br

www.unesco.org.br

www.iphan.org.br

ES BUENO LEER:

BAZIM, Germain. A arquitetura religiosa barroca no Brasil. Rio de Janeiro: Record, 1983. 2 v.

BRASIL. Documento-Base de Proposição de inscrição da Praça São Francisco em São Cristóvão/SE na lista do patrimônio mundial. Aracaju: Secretaria do Estado da Infra-Estrutura, IPHAN, Prefeitura Municipal de São Cristóvão, 2010.

Brasil. Proposição de inscrição da Praça São Francisco em São Cristóvão/SE na lista do patrimônio mundial. Aracaju: Secretaria do Estado da Infra-Estrutura, IPHAN, Prefeitura Municipal de São Cristóvão, 2007. CD-ROM.

CARVALHO, E. M. São Cristóvão e seus monumentos: 400 anos de história. São Cristóvão: Secretaria de Estadual de Educação, 1989.

FALCONI, Romeu. A gênese das Ordenações Filipinas. In: Revista Novos Estudos Jurídicos, v. 10, n. 2, 2005, p. 537- 552.

FREIRE, Felisbello. História de Sergipe. 2º. ed. Petrópolis RJ: Vozes, 1977.

NUNES, Maria Thétis. Sergipe Colonial I. São Cristóvão: Universidade Federal de Sergipe, 1989.

NUNES, Maria Thétis. Sergipe Colonial II. São Cristóvão: Universidade Federal de Sergipe, 1996.

MARQUES, Guida. O Estado do Brasil na União Ibérica. In: Revista Penélope, n. 27, 2002, p. 7-25.


NOTAS DA PESQUISA

1. Con la inserción de la Plaza San Francisco, Brasil posee 18 patrimonios culturales de la Humanidad, entre bienes culturales y naturales.

2. En la investigación Falconi (2005), argumenta que la Unión Ibércia se llevó a cabo más por la fuerza de la ancestralidad real y el linaje de sucesión directa que por la usurpación del poder real portugués.

3. Existen estudios y análisis realizados sobre los elementos artísticos integrados del conjunto de la Plaza San Francisco. Ver Bazim (1956), Carvalho (1989), Soutelo (2007), Telles (2007).

4. Conjunto arquitectónico de forma triangular que decora normalmente el tipo de fachada principal de un edificio. El barroco utilizó el frontis en movimiento con curvas y contracurvas en la fachada de las iglesias.

5. Término referente al ala central de una iglesia o catedral, donde se reunen los fieles para participar del servicio religioso.

6. Construcción en madera, mármol o de otro material, ubicadas por detrás o por encima del altar mayor.

7. Pequeña cortina en madera en la parte alta del retablo.

8. Palabra francesa usada para designar un adorno recortado y continuo, confeccionado en varios materiales, para decorar algunos elementos de las iglesias durante el período del barroco en Brasil.

9. Arca grande de madera, que se localizaba en la sacristía de algunas iglesias coloniales.

10. Uno de los principales pintores, representante de la Escuela Bahiana de Pintura Barroca.

11. Según el Ministerio de Turismo de Brasil, el Museo de Arte Sacra de San Cristóbal está entre los tres principales museos de arte sacra del país, en lo que respecta a la cantidad de acerbo que posee.

12. Expresión dicha por Thiago Fragata, poeta, historiador, director del Museo Histórico de Sergipe. Fue presidente de la Comisión Procandidatura de la Plaza San Francisco para Patrimonio Cultural de la Humanidad.

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